NOSOTROS LOS CAICEDEÑOS

Hacer memoria individual y colectivamente nos reafirma como personas noviolentas. Nuestro deber es trabajar en el legado que queremos dejar a las nuevas generaciones y es también una oportunidad para escuchar lo que ellas tienen para enseñarnos. Porque entendemos bien y nos reafirmamos en esta frase: ¡Fuimos, somos y seremos noviolentos!